Lo recuerdo muy bien, corría incansablemente, con todas mis ganas, me caía y me paraba las veces que fuesen necesarias para seguir corriendo, era terrible, pero en verdad quería escapar de ella, ya no la soportaba, no comprendía porque estaba todo el santo día ahí, al lado mío, no se despegaba ningún centímetro, nada, ni uno solo...recuerdo que no solo corría, también saltaba, me subía a resfalines columpios o lo que pillara alto para que no me alcanzara, pero siempre estaba ahí; le gritaba, pedía ayuda a los demás, sobre todo a mi mama, pero era frustrante. Nadie me ayudaba, lo que si hacían era reírse mucho, no sé si era porque sabían que nada de lo que hacía iba a resultar o porque todo lo que hacia quizás se veía un poco ridículo...
lo que si se es que nunca pude alejarla de mi y tuve que resignarme a vivir con ella por el resto de mi vida...
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