Buscar este blog

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Hermosa Vida


Ver las nubes muy blancas y esponjosas y al mismo tiempo pensar recortarme sobre ellas pensando que son muy blanditas y suavecitas.
Ver los rayos de sol por entre alguna hendidura de algún techo viejo y las partículas de polvo atravesándola sutilmente. Y pensar en las mil creaturas mágicas que pueden disfrutar de ella.
Recostarme bajo un árbol muy grande y frondoso para distraerme con la hermosura de sus hojas, colores, curvas, ramas, y pensar que soy un pajarillo que puede volar libremente sin preocupaciones hacia donde quiera.
Pasar por una plazoleta y ver muchos niños y niñas corriendo, disfrutando del día, todos felices. Para contagiarme de su felicidad.
Pararme en medio de un lugar abierto y sentir todo el aire azotándose sobre mi cuerpo apasionadamente.
Poner atención a los pequeños detalles de la vida, esos regalos de la naturaleza en los que nunca o casi nunca nos detenemos a aprecien en su máxima expresión.
Sentarse con las piernas cruzadas en un santuario de la naturaleza, cerrar los ojos y sentir los coros de pájaros silvestres cantándote entonadamente a lo lejos. Sentir la sutil brisa que te rodea todo el día y sentir es sonido de las hojas acompañando el canto de las aves. Oler la tierra húmeda, sentirla…
Sentarse de la misma manera en la playa y escuchar el sonido del mar, sentir la briza con gotas ínfimas tocar tu cara, oler el mar, sentir la arena entre tus dedos  y disfrutar…
Disfrutar de cada una de estas maravillas que te dona la vida para  olvidar todos los supuestos problemas que tú crees tener. Olvidar los problemas y disfrutar para darte cuenta de que vives. Que vida hay una sola y solo dura hasta que llega la muerte…

No hay comentarios:

Publicar un comentario